¿Te apatece un poco de chocolate? y ¿fresas con chocolate?

El chocolate fue introducido en Europa por los españoles gracias a la conquista de América.

En la mitad del siglo XVII (1662), aún no se conocía en Francia. En las Memorias de madeimoselle de Montpensier, se cuenta que la infanta española María Teresa de Austria, hija de Felipe IV, al casarse con Luis XIV se hizo acompañar a la corte de Versalles por una sirvienta llamada “la Molina”, que guisaba para ella al gusto español y le hacía chocolate.
En 1970 nació la primera cofradía de maestros chocolateros en Bayona y en 1971 se abrió en la misma ciudad la primera chocolatería.
En 1878 un medico suizo invento el chocolate con leche.
En los siglos XVIII y XIX los confiteros venían a ser como una especie de boticarios: era la época de los chocolates “finos e higiénicos”, como los que proponía Dabauve, antiguo farmacéutico de Luis XVI, que abrió una botica para vender, como otros muchos de sus colegas, chocolates purgantes, pectorales, estomacales, al salep (para adquirir peso), antiespasmódicos (con flor de azahar), con leche de almendras (para los “irritados”), tónicos, carminativos, etc. La expresión “chocolate de salud”, que designaba la mezcla simple de cacao y azúcar, siguió empleándose hasta principios del siglo XX.
Y ya en el siglo XX se realizaron estudios científicos, confirmando que Dabauve y sus colegas no estaban equivocados del todo, ahora está demostrado que el chocolate negro, tienen entre sus componentes calcio, magnesio, hierro, vitamina A y D, potasio, almidón, fibra, acido fólico, hidratos de carbono, esta demostrado que contrariamente a lo que se decía antes no es malo para el hígado y que para colmo reduce el nivel de estrés y da sensación de euforia, gracias a que hace que se liberen endorfinas, actúa como antidepresivo ya que contribuye a la producción de serotonina, tiene cafeína y fenetilamina que hacen que recuperemos energía rápidamente. Están comprobados los efectos beneficiosos para las arterias, así como que por su alto contenido en polifenoles antioxidantes (que aunque no suenen muy bien) hacen que nuestra piel luzca más sana y joven, funcionando estos igual tanto si nos comemos los polifenoles como si nos los untan en un masaje.
De hecho existe una creciente industria dedicada a fabricar cremas antiarrugas, anticelulitis, desmaquilladoras, exfoliantes y jabones que contienen chocolate y en los mejores centros de belleza ya podemos disfrutar de un tratamiento de chocolaterapía.
Hay que recordar que 100 gramos de chocolate negro solo contienen 480 kilocalorias.

Fresas con chocolate

100 gramos de chocolate negro para cobertura
20 fresas
Forramos una bandeja con papel film.
Derretimos el chocolate al baño maría, cuando este derretido vamos mojando la mitad de las fresas en el chocolate y las vamos dejando sobre la bandeja. Metemos en la nevera para que el chocolate se solidifique de nuevo, separamos las fresas del papel flim, las colocamos en el recipiente que queramos y servimos.

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